Wednesday, January 3, 2018

Mundo Ideal: Pa'l Tayrona en Tren



Por Fin, un fin de semana con puente. Con todos los cambios de resolución que se han dado en los dos últimos gobiernos ya son escasos en este 2035 y hay que aprovecharlos. Es por esto que hemos decidido con un grupo de amigos irnos a pasar un par de días al parque Tayrona. Si, ese que está a un unos cientos de kilómetros de Barranquilla. Aquel donde filmaron grandes videos, donde los extranjeros quieren llegar y pasear, donde están las playas más bellas de Colombia.

Listos con nuestro equipaje vamos a la estación Aduana donde es la parada más grande de Barranquilla. Normalmente tomo el tren en la parada Paraíso que está mas cerca de la casa y es por donde pasa el Transmetro que me recoge en la Calle 79, pero como llevamos equipaje esta vez preferí llevar el carro hasta la estación y parquearlo ahí, en su parqueadero vigilado al frente de la estación Aduana. Entre varias personas sale siempre mejor llevar el carro.

Una vez dejado el carro caminamos a las ventanillas para comprar los tiquetes. Al ser la estación principal hay una buena oferta de personas que atienden así como de máquinas, casilleros y hasta guardia de seguridad. Al ver una fila relativamente larga en las cajas (probablemente cachacos perdidos) preferimos comprar con el modulo de autoservicio. Seleccionamos el Tayrona y la máquina nos calcula el trayecto desde la estación donde estamos. Serán 55 mil pesos en este caso, un precio razonablemente más barato que pagando peajes y gasolina hasta allá, sin decir que llegaremos en 40 minutos y tendremos una vista espectacular de la costa caribe.

Con tiquetes en mano nos dirigimos a las vías del tren en sentido Guajira. Tomamos las escaleras para bajar al túnel que pasa debajo de las vías del sentido Cartagena, dejando a nuestro lado el sol inclemente de las 8:00 de la mañana y un par de indigentes pidiendo limosna. Estoy seguro que ellos no han sido los que rayaron las paredes del tunel, orinaron el piso y echaron la basura al piso, como toda ciudad metropolitana, tenemos vandalismo urbano... (¡importamos algo de Nueva York!). Me cruza el pensamiento que podemos avanzar muchas cosas de infraestructura en la costa, pero siempre tendremos las constantes del sol que quema el lomo desde las 8:00 de la mañana y la falta de cultura de personas que no quieren a la ciudad.

Finalmente llegamos al binario (como se le dice las pistas del tren en italiano) en sentido Guajira mientras vemos como llega el tren de las 7:05 del otro lado en sentido Cartagena, pasando primero por la flores, villa campestre y saliendo de Barranquilla hacia la vía al mar. Esto quiere decir que en 10  minutos llegará nuestro tren de las 7:15 y nos embarcaremos rumbo al parque Tayrona. Me alegra saber la precisión del sistema que implementó Transmetro ya que los horarios se cumplen y se pueden programar viajes a otras ciudades o incluso dentro de la misma ciudad saber con exactitud la hora de cada parada para ir al aeropuerto, universidades o colegios.  ¿Se imaginan cuadrando el horario de los trenes con un calibrador como los buses de Sobusa?

Siendo la estación principal, tenemos un tablero gigante al frente con el estado de los trenes y vemos que ya nuestro tren esta llegando. El reloj marca las 7:15 en punto y finalmente aparece de la curva y empieza a detenerse al frente de nosotros. Nos embarcamos con el pitido de las puertas que se abren para dejar salir solo aire, porque el vagón que nos tocó viene prácticamente vacío. Solo un par de parejas extranjeras melosas nos ignoran al estar distraídos cada uno con su cónyuge. Deben ser recien casados Europeos. Desde que se abrió el tratado de comercio con lo que queda de la Unión Europea los precios de tiquetes e impuestos se fueron al piso y la verdad Colombia no tiene nada que envidiarle al sur de Francia.

Al ponerse en tren en marcha, ponemos los equipajes en la zona correspondiente y nos acomodamos para el viaje de 1 hora que nos espera. A los 5 minutos llegamos a la siguiente parada del tren Circunvalar Barranquilla, en la intersección con la calle 30. Aquí se suben bastantes personas que claramente están trabajando y se van a trasladar a la estación de la calle 17 para comprar materiales, hacer envíos o trabajamos puntuales. Deben tener el tiquete mensual metropolitamos que les permite moverse entre las estaciones de la misma ciudad, una buena opción al bus y al tráfico de la ciudad.

Una vez salimos de Barranquilla empezamos a disfrutar del paisaje con al Ciénaga y la isla salamanca a un lado, los manglares y el río Magdalena al otro, y el inclemente sol saludando por la ventana. En sólo 20 minutos recorremos el trayecto hasta Ciénaga y vemos como se suben al tren para unirse al trayecto algunos extranjeros que seguramente madrugaron para ver algo de la historia de este pueblo, cuyo comercio murió una vez inició la operación del tren de la costa. La gente del pueblo debió tener una gran fuerza de voluntad para adaptarse a estos cambios y transformarlo a sitio turístico.

De ahí en adelante siguen las paradas de los puertos, aeropuerto, bello horizonte y los diferentes hoteles de la zona. Dependiendo del número del tren y la hora parará en todos o en algunos de esos sitios para dejar y recoger pasajeros. En el tren que vamos va derecho hasta el Rodadero, la segunda gran parada de este trayecto, donde esperamos gran afluencia de personas. Han pasado solo 30 minutos desde que nos embarcamos en Barranquilla... Realmente no recuerdo como era de absurdo hace 17 años demorarse una hora y media, pasar por 2 peajes, y recorrer Ciénaga a 20 Km/h.

Es muy grato saber que llegaremos al Tayrona y podremos disfrutar del escenario sin pensar en automóviles ni transporte, y sabiendo que las personas que lo necesiten puedan llegar a la Guajira, Maicao y otras zonas alejadas en menos de 2 horas. Esto ha traído inimaginable prosperidad a la región. Lo mejor de todo es que de regreso yo me quedo en Barranquilla y nuestro amigo extranjero sigue hasta Cartagena, trayecto el cual se demora sólo 1 hora desde el Tayrona y 25 minutos desde Barranquilla, permitiéndole recorrer, visitar y conocer las zonas turísticas de una manera muy fácil y rápida.